Este taller estuvo dirigido a archivistas, bibliotecarixs, docentes, escritorxs, estudiantes, investigadorxs, lectorxs y a trabajadorxs de bibliotecas. Tuvo lugar entre el 21 de octubre y 10 de dicembre de 2020 y se desarrolló en cuatro encuentros que se pueden ver en los siguientes enlace a videos

El taller fue ideado y lanzado por la Comisión de Homenaje a trabajadorexs de bibliotecas desaparecidxs y asesinadxs por el terrorismo de Estado en Argentina y la Asociación de Bibliotecarios de Córdaba a partir de una conferencia de Mela Bosch sobre Biblioclastia y nuevos oscurantismo, del día de 2 de septiembre de 2020 (https://www.youtube.com/watch?v=WnpuLncMfRc). En el curso de los encuentros del taller hubo diez presentes en cámara cada vez, con la participación en línea a través de you tube de una gran cantidad de interesadxs. Asimismo se elaboraron documentos que fueron presentados durante el seminario a la vez que se elaboró una bitácora de cada uno de ellos..

En estos encuentros por medio de una construcción colaborativa de conocimiento profundizamos la herencia de lucha de muchas personas a lo largo de varios años. A quienes ya no están entre nosotros, pero presentes en la memoria, va nuestro primer pensamiento y homenaje. Sostenemos un concepto amplio de biblioclastia como la vulneración del derecho humano al acceso equitativo al conocimiento. La semilla de este enfoque es el ideal de los libertadores de América del siglo XIX, que veían la la alfabetización y la lectura como necesarias para la libertad de los pueblos y la censura y el analfabetismo como vías de represión y de coloniaje. Con estas referencias concluimos que no solo se impone hablar de biblioclastia en forma defensiva, sino relacionada con el concepto de conocimiento como parte inescindible del ser humano, como rasgo distintivo de la humanidad, que es tal porque tiene la capacidad de aprender, conocer, registrar y difundir.

Por eso consideramos hoy que el ataque, abierto o implícito al acceso equitativo al conocimiento es un método sistémico de opresión. Por esto la lucha contra la biblioclastia implica también la lucha contra la apropiación privada, elitista y meramente lucrativa del conocimiento y de la herencia cultural acumulados por la humanidad. Lo consideramos así porque entendemos que en el siglo XXI el poder ya no se articula solo con saberes, sino que operan más que nunca los opuestos: la desinformación, la negación, el borramiento.

En base al estudio y exploración realizado por quienes participamos en este grupo, llegamos a la conclusión de que el objetivo de la lucha contra la biblioclastia había sido hasta ahora, y muy valioso, el de la recuperación de la memoria, con acciones de visibilización y de difusión para la toma de conciencia y la denuncia social.

Comprendimos que estamos ya en condiciones de dar un paso más: avanzar impulsando normativas de amparo que consideren los principios y los efectos para el acceso equitativo al conocimiento, el cual abarca también la lucha contra los oscurantismos y la represión en el ámbito cultural, considerando no solo el aspecto punitivo, sino el preventivo, resistente y reparador.

Enmarcamos la lucha contra la biblioclastia en relación progresividad de las acciones y la extensión de los derechos humanos desde la primera generación de derechos básicos a la cuarta que llega al habeas data. Consideramos que hay una intersección entre la defensa los derechos humanos básicos con la lucha contra biblioclastia ya que cuando se los viola no se afectan solo los cuerpos sino que también son vulnerados un caudal de valores intangibles y simbólicos, por ello nuestro faro esla lucha de los DDHH en Argentina y en el mundo: los movimientos sociales como Madres, Abuelas e Hijos de desaparecidos, entre otros. Para avanzar en normas y leyes de prevención, amparo y reparación tenemos que contar con un respaldo firme que dé cuenta de los aspectos objetivos de las acciones biblioclásticas producidas en el pasado y que tienen lugar aún en el presente.

Esto nos lleva a desplegar una acción enérgica de deteccción investigación y registro de hechos biblioclásticos como camino no solo de visibilización, difusión y conciencia, sino para la fundamentación de la normativa que nos permitirá enfrentar los obstáculos para la aplicación de los DDHH de tercera y cuarta generación ante los argumentos de una supuesta colisión con DDHH básicos: propiedad, autor, libertad de expresión, entre otros.

El instrumento conceptual que utilizamos es el de la deconstrucción como práctica de pensamiento crítico. Esta práctica ya se ha aplicado con excelentes resultados en otros ámbitos de las luchas por los derechos humanos, como contra el racismo y la misoginia. La deconstrucción requiere el desmonte y modificación, con la intervención sobre el objeto deconstruido. Se diferencia de un análisis crítico porque en este último se considera el objeto de análisis exterior al proceso de análisis y no lo modifica. La deconstrucción como práctica, nos saca de la postura maniquea y/o inculpatoria, nos permite mirar hacia el pasado y ver los hechos ocurridos investigando sus sentidos, identificando las opciones de resistencia, reparación y resiliencia. Todo ello con el objetivo de proyectarnos hacia adelante, haciendo posible aprender de las resistencias hechas y anticipar y tipificar de manera más profunda las acciones biblioclásticas del presente y futuro.

Por esto hemos desarrollado y está aún en perfeccionamiento un instrumento que es el Registro de incidentes biblioclásticos (RIB). Hemos iniciado a aplicarlo a diferentes hechos y se articula con el Vocabulario de biblioclastia, ambos se ireán modificando e enriqueciendo en forma complementaria.

Finalmente hemos decidido conformarnos como Colectivo BastaBiblioclastia, formado por archivistas, bibliotecarixs, docentes, escritorxs, estudiantes, investigadorxs, lectorxs asiduxs y trabajadorxs de bibliotecas y archivos.También en este caso contamos con el con el apoyo de Comisión de homenaje a bibliotecarixs y trabajadorxs de bibliotecas asesinadxs y desaparecidxs por el terrorismo de Estado y la Asociación de Bibliotecarios de Córdoba.

Con esta denominación hemos producido y difundido un comunicado de repudio a la Ministra de Educación de la Ciudad Buenos Aires por sus dichos contra los docentes y que conforman una conducta biblioclástica, que ha contado con el aval del Honorable Consejo Deliberante de la FFYC de la Universidad Nacional de Córdoba y ha sido firmado por gran número de personas.

Con las conclusiones y propuestas de estos encuentros nuestro colectivo se organiza en tres Comisiones de trabajo